Diseño web para empresas de reformas
Tu reputación se gana en la obra. El problema es que la web no la cuenta. Construimos páginas que convierten una búsqueda en un presupuesto — y lo hemos hecho ya para dos empresas de reformas reales, con nombre y dominio que puedes comprobar.
Nadie contrata una reforma por el precio.
Meter obreros en tu casa durante dos meses es una decisión incómoda. Se toma por confianza, no por ser el más barato. Y esa confianza, en este sector, ya la tienes ganada donde importa: en el boca a boca y en las reseñas de Google.
El problema aparece cuando alguien te busca. Llega a una web hecha con plantilla, con la misma cara que otras diez empresas de la zona, y no encuentra ni un motivo para llamarte a ti en lugar de a la siguiente. Todo el crédito que has construido en obra se queda fuera de la pantalla.
Eso es lo que arreglamos. No es una web más bonita: es una web que dice en diez segundos lo que tú tardas años en demostrar.
Pensado para este sector, no adaptado.
La valoración de Google va arriba, junto al botón de presupuesto, y marcada con datos estructurados. Es el argumento más fuerte que tienes: no puede quedar enterrado a mitad de página.
Si trabajas en cuatro pueblos, tienes cuatro páginas con contenido propio. Quien busca reformas en el suyo encuentra una página sobre el suyo, no una genérica que los menciona todos de pasada.
El botón abre la conversación con el texto ya puesto. Quien pide presupuesto quiere hablar con una persona, no rellenar nueve campos. El formulario sigue ahí para quien lo prefiera.
Las fotos son lo que más vende y lo que más lastra. Se convierten a WebP: alrededor de la mitad de peso con la misma calidad a la vista. Tu cliente la abre desde el móvil, muchas veces a pie de obra.
HTML, CSS y JavaScript escritos para ti. Sin plugins que actualizar, sin temas que se rompan, sin la misma plantilla que la competencia. Menos superficie que mantener y una web que no se cae sola.
Aviso legal, política de privacidad, cookies y casilla de consentimiento en el formulario. Con tus datos de empresa, verificados, no de relleno.
No son maquetas. Están publicadas.
Reformas integrales en Collado Villalba. Venían de WordPress con plantilla. Web nueva en código a medida y tres páginas de localidad para Galapagar, Guadarrama y Torrelodones.
Ver el caso completo →
Reformas integrales en Las Rozas de Madrid. Acabados oscuros, una sola promesa arriba del todo y su valoración de Google en la primera pantalla, donde de verdad pesa.
Ver el caso completo →
Tres pasos, sin sorpresas.
Qué reformas haces, en qué municipios, qué te preguntan por teléfono y qué te diferencia del de al lado. De ahí sale la web, no de suposiciones.
Diseño y código nacen juntos, con tus fotos de obra y tus reseñas reales. Lo vas viendo mientras se construye, no al final.
Alta en Google y Bing, analítica configurada y las páginas de municipio enviadas a indexar. El posicionamiento local tarda meses: se revisa con datos, no con promesas.
Web para reformas
¿Qué pasa con mi web actual de WordPress?
Se reescribe desde cero en HTML, CSS y JavaScript, sin plugins ni temas. Es lo que hicimos con ReformTech Villalba. El dominio y el correo se mantienen: lo que cambia es lo que hay debajo. Menos superficie que mantener, nada que actualizar cada mes y ningún plugin que pueda romper el sitio.
Trabajo en varios municipios. ¿La web sirve para todos?
Cada municipio lleva su propia página, con su contenido. Quien busca reformas en su pueblo encuentra una página sobre su pueblo, no una genérica que menciona quince localidades de pasada. En ReformTech Villalba son tres: Galapagar, Guadarrama y Torrelodones.
¿Puedo enseñar fotos de mis obras?
Sí, y son lo que más vende. Todas se convierten a formato WebP, que pesa alrededor de la mitad con la misma calidad a la vista. Importa porque en este sector la web se consulta desde el móvil, muchas veces a pie de obra y con mala cobertura.
¿Mis clientes van a poder escribirme por WhatsApp?
Sí, con el mensaje ya redactado al abrir la conversación. En reformas, quien pide presupuesto quiere hablar con una persona, no rellenar un formulario de nueve campos. El formulario sigue estando para quien lo prefiera, con casilla de consentimiento y aviso legal en regla.
Ya tengo buenas reseñas en Google. ¿Sirven de algo en la web?
Son el activo más fuerte del negocio y por eso van en la primera pantalla, junto al botón de presupuesto. Además se marcan con datos estructurados para que Google entienda la valoración en lugar de deducirla del texto. Los dos clientes de reformas con los que trabajamos tenían 4,9 y 5,0 sobre 5 antes de tocar su web.
¿Por qué no una plantilla, si es más barata?
Porque en reformas la web compite con otras diez iguales en la misma búsqueda. Una plantilla te deja con la misma cara que ellas, y el cliente no encuentra motivo para llamarte a ti. El coste real de una plantilla no es lo que pagas, es la llamada que no entra.